Pastor Eli Serrano

El Pastor Eliezer Serrano es el menor de seis hermanos. Es un hombre de Dios que escuchó y contestó el llamado del Señor a la temprana edad de nueve años. A lo largo de su infancia practicó su estilo de predicación en el altar de modelo, que fue hecho a mano por su padre Francisco Serrano, Sr. Con el apoyo de su familia y la ovación de su querida madre, él rápidamente se convirtió en un predicador dinámico el cual tiene el don de Dios de cautivar el oído de cualquier oyente. Pastor “Eli”, como le llaman los hijos e hijas de CRA, floreció hasta convertirse en un hombre que entiende el poder y el honor de liderazgo. Él es sensible a la realidad de que su personaje influyente no es sólo un rasgo de su carisma, pero la gracia y el amor de Dios que ha madurado hasta convertirse en un gran erudito y maestro de la palabra. Pastor Eli es conocido por valorar y amar todas las personas que entran en contacto con él y su fervor e objetivo es desarrollar líderes que vivan y sirvan por esos mismos principios.

Pastor Eli, se graduó del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en el 2005. A lo largo de su andar, se desempeñó como consejero de jóvenes, maestro, predicador y conferencista. En el 2009, él fue obediente a la voz de Dios y dio un salto de fe mediante la apertura de las puertas del Centro de Restauración y Adoración. Desde la concepción de CRA, cientos de personas han llegado a los pies de Jesús, han superado adicciones, y las familias han sido restauradas. Más allá de su misión pastoral, él está felizmente casado con la Primera Dama Candy Serrano y juntos tienen dos hijos Alyssa y Isaías Serrano.

Pastor Eli ha reconocido este período de tiempo como una época de conquista, crecimiento, viviendo en la fe y una vida de plenitud en el Señor. Él no es un espectador de los ataques del enemigo, sino proactivo en la difusión de las buenas nuevas del Reino de Dios, a nivel local, nacional e internacional. Con muchas metas a corto y largo plazo y con la dirección de Dios, Springfield será, “…ciudad Deseada, no desamparada.” Isaías 62:12